Existen muchas propuestas de empresas que realizan páginas web en forma estándar, sin dar personalización alguna ni resaltar en modo alguno los productos o servicios que se ofrecen en la misma. Y en muchos casos, las páginas web que estos "diseñadores" entregan a sus clientes solo cuentan con una plantilla estándar que en el mejor de los casos recibe alguna pequeña personalización. Es por ello que nos encontramos con frecuencia con una buena cantidad de páginas web empresariales, sobre todo aquellas que se venden a pequeñas y medianas empresas (PYMES), que tienen diseños muy similares.

También nos encontramos con los casos en los que se da el diseño web y el diseño gráfico a personas poco idóneas, con escasos conocimientos y poco interés, creyendo con que basta que la página cuente con algún color y que aparezca la imagen del producto.

La página web es parte importante de la primera impresión que recibe el potencial cliente, y es bien sabido que esta primera impresión tiene gran importancia en la decisión final del posible cliente. Imaginemos que salimos de compras, y en una calle cualquiera nos encontramos con dos tiendas que se desempeñan en el mismo rubro, con la diferencia entre ambas en que mientras una aparece perfectamente arreglada, con sus vitrinas muy bien decoradas, con excelente iluminación y con el personal pulcro y correctamente presentado, la otra se presenta desprolija, con los productos mal mostrados en los escaparates y con los vendedores desaliñados... ¿En cuál de las dos tiendas creen ustedes que ingresará más público? ¿Cuál de las dos venderá más?

Estas mismas preguntas debe hacerse el empresario que desea mostrar sus productos en internet, y obrar en consecuencia. Una web bien diseñada es como una vidriera bien arreglada. Cuando decida mostrar sus productos en Internet, hágase este mismo planteo, para no enfrentar un fracaso y una inversión mal realizada.

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